Hola, mi nombre es Ángel y esta es mi Historia

Hola, mi nombre es Ángel Torres y esta es mi historia.

Yo nací en una provincia muy lejana. Cuando nací solo conocí un rostro, el de mi madre.

Si, crecí sin padre, nunca lo conocí, nunca me busco, nunca quiso saber de mí.

Un día el discutió con mamá por qué tenía una amante y su decisión fue irse con la amante dejando a mi hermana de 3 años y a mí en el vientre de mi mamá se fue y nunca más volvió.

Cuando era un niño quería conocer a mi papá, pensé que el volvería en cualquier momento, por eso todos los días a las 4 de la tarde me iba a la carretera a esperarlo, pasaban muchos viajeros con sus caballos y sus sacos de regalo, víveres.

Cada vez que pasaba un viajero yo iba corriendo, diciéndole papá, papá, papá…

muchos me decían: yo no soy tu papá, otros me decían: hijo seguro el que viene atrás es tu papá y yo lloraba de tristeza porque todos los días era lo mismo, así fui creciendo hasta tener 11años.

Me di cuenta de que mi mamá trabajaba mucho para mantenernos, mi hermana no asistía al colegio por qué no había plata, había días en que no comíamos.

Así endureció mi corazón hacia él, mi padre

” por qué se fue dejando a mi hermana tan pequeña” ” por qué no quiso conocerme” ” que culpa teníamos nosotros”

Cuando cumplí 14 años escuché rumores que mi padre y sus hermanos estaban por la selva fue entonces que decidí ir a trabajar y a la vez buscar a mi padre a la selva, aunque yo tampoco tenía estudios apenas y sabía leer.

Empaque mis cosas y le dije a mamá que pronto volvería que iría a la selva a buscar un futuro mejor para los tres _ mi madre hecho a llorar sentí que se rompía mi corazón al dejarla, pero tenía que seguir, irme a la selva a trabajar y búscalo a él.

Llegue a la selva busque un trabajo en un cafetal cosechando y los días de descanso me iba a la radio a poner los datos de mi padre que lo estaba buscando.

De unas semanas dio resultado un hombre alto, delgado se presentó y me dijo: “hola yo soy tu tío pronto te llevare a tu papá, tu papá está trabajando en la mina en Cerro de Pasco” en ese momento me llene de odio y dije ” si lo veo lo mataré por qué hizo sufrir a mi mamá por cada tarde que lloraba” ” lo mataré”

Eso fue lo que pensé en ese momento, pero él nunca me llevo a conocerlo solamente me ponía escusas y escusas.

Mi odio era tan grande hacia mi padre que olvidé en volver a mi tierra a visitar a mi madre y mi hermana.

Regresé a mi tierra después de 7 años y mi madre ya no estaba, había fallecido, mi dolor más grande en mi vida llore, llore como un niño, ya no había nada que hacer mi hermana ya tenía familia.

Me regresé a la selva a buscarlo a él, pero nunca lo encontré sus hermanos no me llevaron a conocerlo.

Me di cuenta de que el odio me cegó tanto q olvidé quienes me querían de verdad.

Hoy tengo mi familia, aunque tenga problemas con mi esposa trato superarlo con ella. nunca dejaría a mis hijos, nunca dejaría que ellos sufran lo que yo sufrí, que no pasen mi tristeza.

Si, sufrí mucho.

Hoy tengo 60 años y aún al recordar toda mi vida lloro como un niño.

Por eso amigo antes de dejar a tu familia por una aventura piénsalo bien, piensa en tus hijos de cuánto van a sufrir.

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