El Dengue: causas, síntomas, tratamiento, etc

Definición:

El dengue continúa siendo un problema de salud pública en la región de las Américas a pesar de los esfuerzos por parte de los Estados Miembros para contenerlo y mitigar el impacto de las epidemias.

Es una enfermedad infecciosa sistémica y dinámica. La infección puede cursar en forma asintomática o expresarse con un espectro clínico amplio que incluye las expresiones graves y las no graves.

Después del período de incubación, la enfermedad comienza abruptamente y pasa por tres fases: febril, crítica y de recuperación.

El dengue requiere abordarse como una única enfermedad con presentaciones clínicas diferentes que van de estados benignos hasta evolución clínica severa y desenlaces que causan la muerte.

Causa:

El dengue es una enfermedad infecciosa producida por el virus del dengue (DENV).

Pertenece al género Flavivirus, de la familia Flaviviridae que, a la vez, pertenece al grupo de los Arbovirus (virus trasmitidos por artrópodos).

Las partículas virales contienen RNA de cadena simple, son envueltas y tienen aproximadamente 40-50 nm de diámetro.

Existen 4 serotipos llamados DENV-1, DENV-2, DENV-3 y DENV-4. La infección por un serotipo produce inmunidad permanente contra la reinfección por ese serotipo.

La infección sucesiva con dos serotipos diferentes es un factor de riesgo para desarrollar las formas graves de la enfermedad.

Todos los serotipos han sido aislado en las Américas. En varios países ellos circulan simultáneamente, creando un grave riesgo de una epidemia.

Síntomas:

Los signos y los síntomas más frecuentes de la fiebre del dengue incluyen los siguientes:

  • fiebre alta, posiblemente de hasta 105°F (40°C)
  • dolor detrás de los ojos y en las articulaciones, los músculos y/o los huesos
  • fuerte dolor de cabeza
  • sarpullido en la mayor parte del cuerpo
  • sangrado leve en la nariz o las encías
  • fácil formación de moretones

En el pasado, la fiebre del dengue recibía el nombre de “fiebre rompehuesos” o “fiebre quebrantahuesos”, lo que se puede deber al síntoma de fuerte dolor reumático (en huesos y músculos) que puede provocar.

En realidad, la fiebre no rompe ningún hueso, pero en algunos casos puede producir esa sensación al paciente.

Diagnóstico:

Diagnóstico de laboratorio.

El diagnóstico definitivo de infección por dengue, se hace en el laboratorio y depende de la detección de anticuerpos específicos en el suero del paciente, de la detección del antígeno viral o el RNA viral en el suero o tejido o el aislamiento viral.

Tratamiento:

No existe ningún medicamento en la actualidad dirigido a combatir el virus del dengue, por lo tanto sólo se puede realizar un tratamiento para aliviar los síntomas.

Entre ellos, para la fiebre se puede administrar paracetamol (acetaminofén), nunca hay que tomar aspirina (ácido acetilsalicílico) ni otros analgésicos del grupo de los antiinflamatorios no esteroideos tales como el ibuprofeno, pues pueden aumentar el riesgo de manifestaciones hemorrágicas.

Para evitar la deshidratación se debe tomar abundantes líquidos y guardar reposo en cama.

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