El Sarampión: causas, síntomas, tratamientos, etc

Definición:

El sarampión es una infección infantil causada por un virus. En una época fue bastante frecuente pero en la actualidad se puede prevenir gracias a una vacuna.

El sarampión puede ser grave e incluso mortal para los niños pequeños.

Aunque las tasas de mortalidad se han reducido en todo el mundo a medida que se administra la vacuna contra el sarampión a más niños, la enfermedad aún mata a más de 100 000 personas cada año, la mayoría menores de 5 años de edad.

Como resultado de las altas tasas de vacunación en general, no se ha generalizado el sarampión en los Estados Unidos en más de una década.

En los Estados Unidos, los casos de sarampión promediaban los 60 casos anuales desde el año 2000 al 2010, pero la cantidad promedio aumentó a 205 casos anuales en años recientes.

La mayoría de estos casos se originan fuera del país entre aquellas personas no vacunadas o que no estaban seguras si se habían vacunado.

Causa:

El virus del sarampión es muy contagioso, y se transmite de persona a persona. El sarampión es una enfermedad vírica aguda causada por un paramixovirus del género Morbillivirus.

Síntomas:

Los signos y síntomas del sarampión aparecen entre 10 y 14 días después de la exposición al virus. Los signos y los síntomas del sarampión generalmente incluyen:

  • Fiebre
  • Tos seca
  • Resfrío
  • Dolor de garganta
  • Ojos inflamados (conjuntivitis)
  • Manchas blancas diminutas con centro blanco azulado y fondo rojo dentro de la boca, en el revestimiento interno de las mejillas, también denominados manchas de Koplik
  • Sarpullido constituido por manchas grandes y planas que generalmente se funden entre sí.

Diagnóstico:

El diagnóstico del sarampión se realiza fundamentalmente y casi siempre por la clínica.

La observación de las “manchas de Koplik”, pequeños puntos blanquecinos que aparecen en el interior de las mejillas en las etapas iniciales de esta enfermedad, es también un diagnóstico de sarampión.

En ocasiones, cuando el diagnóstico no está muy claro, se puede realizar una analítica sanguínea para detectar anticuerpos antisarampionosos en suero.

El diagnóstico diferencial se deberá realizar con otras enfermedades exantemáticas como rubeola, exantema súbito o escarlatina.

Tratamiento:

No existe tratamiento antiviral específico frente al virus del sarampión. En caso de que se produzca la infección, el tratamiento se basa en la administración de antitérmicos para la fiebre y antitusígenos para la tos.

Es recomendable que mientras dure la infección el enfermo guarde reposo y mantenga una buena hidratación.

El tratamiento con antibióticos sólo se requiere cuando aparecen complicaciones bacterianas.

Las complicaciones más frecuentes del sarampión son las infecciones bacterianas, como la otitis media o la neumonía, esta última sobre todo entre los lactantes.

La encefalitis o inflamación del encéfalo es otra de las posibles complicaciones del sarampión, que puede producir déficits neurológicos.

Sin embargo, este tipo de enfermedades no suele aparecer en niños bien nutridos y su incidencia es muy escasa.

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