La Fiebre Amarilla: causas, sintomas, etc.

Definición:

La fiebre amarilla es causada por un virus propagado por el mosquito Aedes aegypti.

Estos mosquitos prosperan en las viviendas humanas y cerca de ellas, donde se reproducen incluso en el agua más limpia.

Causa:

La fiebre amarilla es causada por un virus que se transmite por la picadura de mosquitos.

Usted puede contraer esta enfermedad si lo pica un mosquito infectado con el virus. Esta enfermedad es común en Sudamérica y en África subsahariana.

Síntomas:

La fiebre amarilla tiene 3 etapas:

Etapa 1 (infección): Son comunes el dolor de cabeza, dolores musculares y articulares, fiebre, sofoco, inapetencia, vómito e ictericia.

Después de aproximadamente 3 a 4 días, a menudo los síntomas desaparecen brevemente.

Etapa 2 (remisión): La fiebre y otros síntomas desaparecen. La mayoría de las personas se recuperará en esta etapa, pero otras pueden empeorar en cuestión de 24 horas.

Etapa 3 (intoxicación): Se presentan problemas con muchos órganos, incluyendo el corazón, el hígado y el riñón.

También se pueden presentar trastornos hemorrágicos, convulsiones, coma y delirio.

Los síntomas pueden incluir:

  • Fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares
  • Náuseas y vómitos, posiblemente con sangre
  • Cara, lengua y ojos rojos
  • Piel y ojos amarillos (ictericia)
  • Disminución de la micción
  • Delirio
  • Latidos cardíacos irregulares (arritmias)
  • Sangrado (puede progresar a hemorragia)
  • Convulsiones

Diagnóstico:

Diagnosticar la fiebre amarilla según los signos y síntomas puede ser difícil, ya que, en la etapa temprana, esta enfermedad se puede confundir con la malaria, la fiebre tifoidea, el dengue u otras fiebres hemorrágicas virales.

Para diagnosticar tu enfermedad, es probable que el médico haga lo siguiente:

Preguntarte acerca de tus antecedentes clínicos y de viajes

Obtener una muestra de sangre para analizarla.

Si tienes fiebre amarilla, el virus se puede detectar en la sangre. Sin embargo, si no se detecta, en el análisis de sangre también se pueden encontrar anticuerpos y otras sustancias específicas relacionadas con el virus.

Tratamiento:

Ningún medicamento antiviral ha demostrado ser útil para tratar la fiebre amarilla. En consecuencia, el tratamiento consiste principalmente en la atención complementaria en un hospital.

Esto comprende proporcionar líquidos y oxígeno, mantener la presión arterial adecuada, reemplazar la pérdida de sangre, proporcionar diálisis para la insuficiencia renal y tratar cualquier otra infección que se contraiga.

Algunas personas reciben transfusiones de plasma para reemplazar las proteínas sanguíneas que mejoran la coagulación.

Si tienes fiebre amarilla, es probable que tu médico te recomiende quedarte adentro, alejado de los mosquitos, para evitar transmitir la enfermedad a otros.

Una vez que hayas tenido fiebre amarilla, serás inmune a la enfermedad por el resto de tu vida.

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